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Creando micro-momentos de conexión

Psicología

autoestima

Hay días que no podemos dar la presencia a nuestros hijos que a nosotras nos gustaría y que ellos tanto necesitan. Hay días que los minutos y las horas se van llenando de tareas, actividades, trabajos y muchas más cosas por atender y no queda espacio para nutrir nuestra relación. Solemos estar muy en el hacer y poco en el estar.

Cuando pasa esto nuestros hijos suelen reclamarnos, buscan nuestra presencia, insisten y se enfadan si no los atendemos al momento.

Primero, es importante comprender que los niños necesitan nuestra mirada, nuestra presencia, el contacto y el juego con mamá y papá: la CONEXIÓN EMOCIONAL.

Segundo, es una necesidad básica completamente legítima que les confirma a ellos que son importantes para nosotros, lo acogen como una señal de amor hacia ellos.

Ahora bien, la realidad que viven la mayoría de familias, con un ritmo de vida ajetreado, suele dejar pocos espacios para dedicarse plenamente a dar esta presencia a sus hijos, simplemente a estar con ellos con total atención.

Cuando tengas uno de estos días apuesta por los micro-momentos de conexión.

¿Qué son los micro-momentos de conexión?

Son unos breves momentos (minutos o incluso segundos) que os llenen, que os conecten el uno con el otro: una mirada amorosa, una sonrisa, un coger su manita y acariciarla, un abrazo sentido, unas cosquillas, unas palabras bonitas, interesarse por lo que está dibujando… lo que te surja en ese momento. No es tanto el qué sino el cómo, la intencionalidad o energía que pones en ese gesto.

¿Qué beneficios tienen los micro-momentos de conexión?

  • Nos ayudan a nutrir nuestra relación y suman conexión emocional. Cuando los vivimos desde la atención plena, en el aquí y el ahora, es pura magia: todo se para y no existe nada más que ese momento único y sentido.Necesita de un espacio de tiempo pequeño aunque muy nutritivo. Es ideal para aquellos días en los que simplemente no tenemos tiempo para jugar con nuestros hijos una tarde entera o bien nos cuesta sostener un tiempo largo de presencia. A veces menos es más.
  • Satisface la necesidad de los niños de vínculo, contacto, presencia. El mensaje y la energía que reciben nuestros hijos es “te veo, te siento, estoy aquí por y para ti, eres importante para mí”.
  • Reduce nuestro sentimiento de culpabilidad. Y es que muchas veces nos ponemos el listón muy alto y nos ponemos expectativas poco realistas y que luego no siempre podemos cumplir, y entonces es cuando viene a visitarnos la culpabilidad. Practicar estos micro-momentos de conexión ayuda a soltar este sentimiento.
  • Son momentos muy potentes emocionalmente. Los ojos de tu hijo serán la prueba de ello.

Lo ideal es que la práctica de estos micro-momentos de conexión surjan de nuestro interior de forma espontánea, sin pensarlo. Aunque a veces vamos a carrera hecha y no nos permitimos ni unos minutos para conectar con nuestros hijos, entonces necesitaremos decidir pararlo todo y simplemente estar por y para ellos.

Nutrirás vuestra relación, fortalecerás vuestro vínculo y sumarás conexión.

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